¿Quién o qué cosa podrá separarnos del amor de Dios?
¡Nada! ¡Absolutamente nada!
Podemos declarar con nuestros labios la fidelidad de nuestro Gran Dios.
Así que, cualquiera que sea tu situación... ¡Enfócate! Pon tu mirada en Sus Promesas.
Es Su amor el que te sostiene y ayuda en medio de la necesidad.
Es Su amor el que te levanta cuando caes o sientes desmayar.
Es Su amor que te rodea y renueva las fuerzas.
Indestructible amor.
"Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
Romanos 8:37-39

Comentarios