Como princesas guerreras que hemos encontrado nuestra identidad y propósito en Jesús, sabemos que esta fecha va mucho más allá de las luces, los adornos o el intercambio de regalos. Aunque el mundo pueda debatir sobre el día exacto o despreciar la conmemoración, nosotras elegimos intencionalmente aprovechar esta temporada para honrar el evento más glorioso de la historia: El nacimiento de nuestro Rey, Jesucristo.
Nos fue dado un Regalo Incomparable: Nuestra Identidad en Él
La Navidad nos recuerda una verdad fundamental que define quiénes somos: Dios nos ama incondicionalmente.
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Juan 3:16
Jesús vino a nuestro encuentro, no porque fuéramos merecedoras, sino por Su inmenso amor y misericordia. Su nacimiento es la prueba máxima de que somos valiosas, importantes y preciosas a los ojos de Dios. Él nos dio lo mejor, a Jesucristo, para que vivamos una vida en plenitud.
"El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia."
Juan 10:10
Princesa guerrera, nuestra identidad no está en lo que hacemos o tenemos, sino en Su presencia en nosotras. ¡Ese es el mayor regalo que jamás recibiremos! Por eso, nuestro propósito debe ser dedicar nuestras vidas a Su reino y a Su justicia, no solo en diciembre, sino todos los días del año.
"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."
Mateo 6:33
¿Y en Navidad? Vivamos la Celebración con Propósito
La Navidad se convierte en una oportunidad estratégica para compartir el Evangelio en un mundo que lo necesita desesperadamente. Aprovechemos esta ocasión de reuniones familiares y comunión para anclar nuestra celebración en la Palabra y el amor de Cristo.
Aquí te comparto un plan de acción para una Navidad con propósito:
Celebra la navidad con intencionalidad. Aprovecha cada celebración o reunión familiar para recordar el nacimiento, la vida y la obra redentora de Jesucristo. ¡Que las conversaciones giren en torno a Él!
Sé Agradecida Profundamente: Haz de 1 Tesalonicenses 5:18 tu lema: "Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús." La Navidad nos habla de Emanuel (Dios con nosotros). ¡Da gracias a Dios por Su fidelidad y presencia constante!
Lee y Enseña la Palabra: Abre tu Biblia. Lee el relato del nacimiento (Lucas 2 y Mateo 1). Enseña a los niños y a tu familia el verdadero sentido de la Navidad; que entiendan que celebramos al Rey que vino a salvarnos del pecado y de la muerte eterna.
Oren Juntos: Haz una pausa para orar y agradecer a Dios por Su gracia y amor demostrados en Jesucristo. Que la oración sea el centro de tu cena de noche buena.
Regala con el Corazón de Dios: El amor se demuestra de forma práctica. Mira a tu alrededor. Hay muchos que necesitan ayuda y atención. Aprovecha para demostrar el amor de Dios a través de: compartir el pan con quienes tienen hambre, tanto el alimento físico como el Pan de Vida (Jesucristo). Puedes también separar juguetes, ropa (en buen estado) y alimentos para ofrecer a los necesitados o donar $ a una noble causa. Enseña a toda la familia a compartir lo que tienen con otros, reflejando la generosidad y la bondad de Dios.
Princesa guerrera, que esta Navidad no sea solo una fecha en el calendario, sino un poderoso recordatorio de tu identidad en Cristo y la renovación de tu propósito de extender Su Reino.
¡Celebremos a Jesús, la razón de toda nuestra esperanza!
Felices fiestas.
Con Amor, Diana.
@soyunaprincesaguerrera

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