Ir al contenido principal

Devocional 26 de enero 2019



El Salmo 56 está dirigido a aquellos que han sido heridos, ya sea por familiares, amigos o por las palabras y acciones de los impíos. Es una palabra para aquellos que aún aman al Señor, pero que derraman lágrimas y llevan cargas que parecen ser más pesadas cada día.
Algunos creyentes se despiertan todos los días bajo una nube de miedo y desesperación. Pueden sentirse aplastados y asustados por problemas financieros. Otros enfrentan serias batallas de salud y dolor insoportable, mientras que otros se afligen por los miembros de la familia que están en problemas profundos, tal vez en rebelión contra el Señor.
Escucha la bendita Palabra de Dios dirigida a ti en tu hora de necesidad:
·         Salmos 56:3: En el día que temo, yo en ti confío.
·         Salmos 56:4: En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré; ¿qué puede hacerme el hombre?
·         Salmos 56:8: Mis huidas tú has contado; pon mis lágrimas en tu redoma; ¿no están ellas en tu libro?
·         Salmos 56:9: El día en que yo clamare; Esto sé, que Dios está por mí.
·         Salmos 56:13: Porque has librado mi alma de la muerte, y mis pies de caída,
·         para que ande delante de Dios en la luz de los que viven?
Estas son palabras ungidas del Espíritu de Dios. El Señor sabe todo sobre tus luchas y tu dolor. Él conoce cada detalle de tu situación, y escucha incluso el clamor no pronunciado de tu corazón quebrantado.
Presta atención a las palabras que se nos han dado: “Cada vez que tenga miedo, confiaré en ti”. Tu clamor y tus oraciones han sido oídos por el Señor e incluso ahora él está haciendo su obra secreta de liberación detrás de la escena. Hasta que veas la respuesta, él te dará misericordia y fortaleza.

Por  David Wilkerson (1931-2011)


Comentarios

Entradas populares de este blog

10 Poderosos Versículos para tu Cuarto de Guerra

Para aquellas que tienen como meta este año profundizar en su vida de oración y hacer guerra espiritual sobre sus rodillas. Aquellas princesas guerreras que quieren orar oraciones de reino, con poder, en el Espíritu. Orando con la Palabra de Dios. Las armas de las cuales disponemos son lo suficientemente fuertes como para derribar fortalezas y yo, por mi parte, quiero este año, hacer uso de ellas, de una manera consiente y segura. Las escrituras a continuación son de bendición para cualquier cuarto de guerra... en el auto, en el baño, en la cocina o en el trabajo... cualquier lugar en el que realice la batalla. Romanos 4:5 “más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.” "Señor, clamo a ti, no hay justicia en mi. Soy espiritualmente pobre, completamente dependiente, como un mendigo. Pero me aferro a esto: Tú, Glorioso Rey, justificas al impío. Esta es la base sobre la que yo oro y hago batalla. Tu eres mi Justicia...

Soy una Princesa Guerrera con identidad…

Soy una princesa guerrera, tengo identidad. Soy hija de Dios y… Tengo la clave para destruir toda obra de maldad. Tengo la clave para establecer el Reino de Dios. Tengo la clave para atar y desatar. Mateo 18:18 Soy una princesa guerrera, tengo identidad. Soy hija de Dios y… Tengo armas espirituales poderosas. Tengo autoridad delegada en la tierra. Soy una agente del Reino de Dios. Soy una princesa guerrera, tengo identidad. Soy hija de Dios y… Tengo mi lugar bien establecido en Dios, por medio de la obra redentora de Cristo Jesús. Diana #soyunaprincesaguerrera #Venezuela #blog #blogger #identidad #princesaguerrera

Jesús, eres mi respirar.